La complejidad de la Ciudad de Buenos Aires requiere un sistema de transporte y de accesos a la ciudad igualmente complejo y extenso. La ciudad no sólo necesita un sistema de transporte para quienes habitan en ella, sino también para los habitantes del aglomerado que se trasladan a la ciudad principalmente por motivos laborales.

La ciudad cuenta con cuatro accesos por autopista, que se suman a la gran cantidad de accesos existentes, ya sean puentes o avenidas que cruzan la Avenida General Paz. Los accesos por autopista son la Autopista Buenos Aires – La Plata, la Autopista Ricchieri, el Acceso Oeste y el Acceso Norte. Estas autopistas permiten un acceso rápido desde la provincia de Buenos Aires, a diferencia del resto de los accesos donde el tránsito tiende a ser poco fluido a partir de la finalización del horario laboral.

El medio de transporte de mayor uso es el colectivo, que con más de 135 líneas en servicio no sólo permite conectar diferentes puntos de la ciudad sino que también llega a diferentes partidos de la lindante Provincia de Buenos Aires. El otro medio masivo utilizado para acceder a la ciudad es la red ferroviaria, que tiene en Buenos Aires un claro nodo concentrador. Algunas de estas líneas tienen conexión con el subte, lo que permite un traslado relativamente fluido desde el conurbano bonaerense hasta diferentes zonas de la ciudad.[113] Los trenes también son usados por los porteños como medio de desplazamiento rápido dentro de la ciudad.

El subte de Buenos Aires cuenta con seis líneas en funcionamiento, con un recorrido superior a los 40 km.[114] Además, se encuentra en construcción el segundo tramo de la línea H, que actualmente conecta los barrios de Parque Patricios y Balvanera bajo la traza de las avenidas Jujuy y Pueyrredón,[115] y finalmente unirá el sur de la ciudad desde Pompeya con la estación ferroviaria de Retiro.[116] También están extendiéndose la línea A hasta Flores,[117] la Línea B desde su terminal actual en la estación Los Incas hasta Villa Urquiza[118] y la Línea E hasta Retiro.[119] Está planificada la construcción de otros tres ramales (F, G e I), con los que las líneas en funcionamiento llegarían a nueve.[114] La línea A —inaugurada en 1913— es también una atracción turística, por haber sido la primera línea de subterráneo del hemisferio sur (y de Latinoamérica) y por conservar los trenes que se utilizaban a principios del siglo XX.

A partir de 2009 se comenzó a implementar en forma progresiva el SUBE, un sistema prepago que permite abonar con una sola tarjeta viajes en colectivos, subtes y trenes.[120]

El tranvía, si bien fue muy importante en épocas pasadas, actualmente cuenta sólo con dos líneas: el PreMetro, que recorre la zona sur de la ciudad;[46] y el Tranvía del Este en el barrio de Puerto Madero, del cual ya existen planes para su extensión desde la terminal de ómnibus hasta la estación Buenos Aires en Barracas.[121] [122]

En el transporte interurbano de pasajeros se destaca Terminal de Ómnibus de Retiro, de la que parten servicios con destino al interior del país y a países limítrofes.[113]

El puerto de Buenos Aires es el mayor del país,[123] y fue tradicionalmente la principal entrada marítima de Argentina. Actualmente maneja el 70% de las importaciones argentinas y concentra aproximadamente un 40% del total del comercio exterior del país.[124]
Vista del Aeroparque Jorge Newbery.

La ciudad y el Gran Buenos Aires tienen dos aeropuertos comerciales, cinco militares y dos privados.[125] Los dos comerciales son el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en el partido de Ezeiza, a 35 kilómetros de la ciudad, y el Aeroparque Jorge Newbery en el barrio de Palermo. Desde el aeropuerto de Ezeiza hay vuelos a toda Sudamérica, Norteamérica, Europa, África, Asia y Oceanía.[126] Desde el Aeroparque Jorge Newbery parten principalmente vuelos de cabotaje y en menor medida presta servicios internacionales con destino a Paraguay, Chile, Brasil y Uruguay.[127] Los códigos IATA de los aeropuertos son EZE (aeropuerto internacional) y AEP (aeropuerto doméstico).