Conocido en el pasado como “Pueblo Hundido”, sus orígenes se remontan al período de auge de la explotación de cobre y a la prolongación de la línea del ferrocarril. Está ubicado a 70 km. al este de la ciudad de Chañaral.

De calles anchas este pueblo fue, durante el siglo pasado, punta de riel del Ferrocarril del Estado que unía longitudinalmente todos los antiguos ferrocarriles que bajaban el mineral de la cordillera al mar. Hoy convergen allí dos tipos de ferrocarriles: el del Norte y el del Salvador.

Tomando el camino de regreso a Copiapó, por el interior, se puede visitar la Finca de Canaria. En este oasis crecen árboles y cultivos y antiguamente pasaba el Camino del Inca que hoy abastece de agua a Diego de Almagro y al poblado Inca de Oro.

Dentro de sus principales atractivos están: río Salado, Mina Tres Gracias y algunos tambos indígenas.