Urna funeraria santamariana (56cm x 32 cm.)

Urna funeraria santamariana (56cm x 32 cm.)

La Cultura Santa María o Santamariana, se desarrolló en la actual Argentina en el noreste de la provincia de Catamarca, entre el 1200 y el 1470 de nuestra era. Principalmente en los Valles Calchaquíes y de Yocavil. Coincide en gran parte con la etnia diaguita, ya que pueblos de ese origen poblaban la región durante el desarrollo de la cultura santamariana.

Para la agricultura se utilizaban terrazas de cultivo y sistemas de regadío, lo que permitió sustentar a una considerable población. Entre los cultivos se encontraban: maíz, papas, porotos, quínoa y zapallos. Fueron también recolectores de los frutos del algarrobo y el chañar. La disponibilidad de llamas como animales de carga para realizar caravanas, les permitió desarrollar un importante intercambio económico y cultural con distintos pueblos vecinos.

Trabajaron metales como el cobre, el oro y la plata, realizando artesanías más desarrolladas. Realizaban grandes vasijas cerámicas muy decoradas que utilizaban como urnas funerarias.

Su sociedad estaba organizada en señoríos hereditarios, ocupando los guerreros y sacerdotes (de tipo chamánico) la jerarquía más alta dentro de la sociedad.

La población vivía en aldeas en los cerros o en casas dispersas a lo largo de los ríos. Las viviendas eran piedra. Construyeron fortificaciones defensivas denominadas pukarás.

Hacia 1430 los quechua procedentes de los Andes peruanos entran en contacto con esta cultura, llevando cambios políticos a la región.

A la llegada de los incas y, poco después de los españoles, la región estaba habitada por parcialidades diaguitas como los yocaviles, calchaquíes, amaichas, anguinhaos, cafayates y encalillas, que tenían como lengua común el kakán.
Los incas incluyeron la región en dos importantes provincias: Chicoana y Quire Quire (o Kiri Kiri).